Cocinando con Porno y Pachuca. Estuvimos discutiendo sobre la manera de aligerar recetas sin traicionar el espíritu del plato. Todo esto venía por las Patatas Pachuca v0.2, que en ese momento entraban alegremente en el horno, apiladas en bandejas. La v0.1 había resultado muy... pesada (y si un guipuzcoano te dice eso, es que es pesada; esta gente se viene a mi casa con sus propias sartenes porque, dicen, las mías les parecen pequeñas).
Bueno, el caso es que había que evitar una indigestión colectiva y Porno decía que se podía sustituir la mitad de la nata y el queso que llevaba la v0.1 por una bechamel en la v0.2. Pachuca y yo no estábamos nada convencidos, pero le dejamos hacer a falta de otras ideas para mantener la liquidez del plato. Hemos de admitir, perplejos, que, contra todo pronóstico, la bechamel es más ligera que la nata. Me quedé pensativo.
Hace un tiempo registramos aquí cuatro maneras de engordar una salsa, así que lo sigue es una especie de compensación: una secuencia (experimental) de aligeramiento. Seguramente se puedan añadir más cosas a la lista. De momento la secuencia es esta:
En todos los casos, hay que tener en cuenta dos detalles:
Y por supuesto, nunca olvidar el poder del papel absorbente, así como el hecho de que, al ser sometidas al frío, las grasas, más ligeras, se solidifican en la superficie de una cacerola, pudiendo ser retiradas manualmente.
Queda a discreción de Pachuca publicar su receta de patatas al horno.
Leo en la prensa que el Sr. Don Lindner, de la asociación WorldatWork, declara que si se reducen los incentivos a grandes ejecutivos...
"En un mercado competitivo, no se encontrarán personas que acepten esos altos y muy complejos cargos por apenas una parte de lo que ganarían en otro lado", afirma Lindner. (Vía AFP; Estupor en empresas de EEUU por la decisión de gravar las primas. Véase para más declaraciones de semejante tenor.)
"Se inventó la web 2.0 para que las empresas pudieran estar vestidas y desnudas a la vez"
Para no olvidar. La web 2.0 enriquece el negocio. Pero, si intentas engañar, te acabarán pillando. No hay por qué enseñarlo todo, pero lo que digas y hagas, tiene que ser honesto y ser verdad.
(Parafraseando el dicho: se inventó la seda para que las mujeres pudieran andar vestidas y desnudas a la vez. No recuerdo dónde lo leí, pero lleva tiempo viniéndome a la cabeza.)
Esta semana se cumplían 3 años desde que escribí el post "Recuperando datos de un disco duro formateado" y he tenido la oportunidad de volver a realizar una nueva evaluación de aplicaciones de recuperación de datos coincidiendo con la petición de un compañero de trabajo cuyo portátil había fallado.
El primer intento consistió en utilizar una carcasa para discos duros y conectarlo por USB, pero desgraciadamente el sistema no terminaba de detectar el disco. Lo siguiente que intenté fue sustituir el disco de mi ordenador e intentar arrancar a través de CD o USB, pero lamentablemente, mi tablet no tiene lector de CD, y no soporta el arranque de discos de sistema desde llaves USB o unidades de DVD USB externas que no son Toshiba o Sony (los poseedores de un Toshiba Portegé M200 sabrán de lo que hablo)
Finalmente pude conseguir otro ordenador, instalarle Windows XP (no es la situación ideal, ya que para recuperar datos es preferible no escribir nada sobre el disco) y comenzar a probar las distintas aplicaciones.
Los programas que pude evaluar fueron:
Recover My Files v3.98
O&O FormatRecovery v4.0.727
Active Undelete v5.1.021
File Scavenger v3
Handy Recovery 3
El resultado de la evaluación fue exactamente el mismo que en la prueba anterior y Recover My Files se convirtió en la mejor aplicación para recuperar los datos de ese disco. Tras 30 horas de trabajo, el programa fue capaz de recuperar más de 1Gb de información, incluyendo documentos ofimáticos, imágenes y archivos de correo electrónico.
Cuentan en el diario El País que los Beatles tocaron 1.200 actuaciones antes de su salto a la fama.
Para comprender cuán extraordinario es esto, conviene saber que la mayoría de los grupos de hoy no actúan 1.200 veces ni en el curso de sus carreras enteras.Hay más detalles. Para subsistir tuvieron que tocar extenuantes sesiones en tugurios. Como su repertorio no daba mucho de sí, para rellenarlo hubieron de versionar y visitar estilos que no les apetecían.
"En Liverpool, las sesiones sólo duraban una hora, así que sólo tocábamos las mejores canciones, siempre las mismas. En Hamburgo debíamos tocar ocho horas, así que no teníamos más remedio que encontrar otra forma de tocar".
"Cuando llegaron allí eran unos inútiles sobre el escenario, pero volvieron siendo muy buenos". No sólo ganaron en resistencia. Tuvieron que aprenderse una enorme cantidad de temas y hacer versiones de todo lo imaginable, no sólo de rock and roll, también algo de jazz. Antes de ir a Alemania carecían de toda disciplina escénica. Pero cuando volvieron sonaban como nadie. Eso fue lo que les dio su sello.¿Buscas la genialidad? Busca bolos. ¿Buscas bolos? Los Beatles no tenían internet. Tú sí. Promociónate.
¿Qué habría pasado si la industria musical, en vez de poner palos en las ruedas del progreso, hubiera inventado Spotify, Songza, Youtube, MySpace, BlipFM, Facebook y Twitter? Tenían los mimbres, tenían el conocimiento del negocio, tenían el contenido, los fans, el canal, la tecnología, la pasta. El tiempo. Lo tenían todo. Lo están perdiendo todo.
Vía: Así encontrará el éxito, en El País, domingo 22 de febrero de 2009, anunciando Fueras de serie, de Malcolm Gladwell, (Taurus). Precio: 20 euros.
"¡Seguidme muchachos! ¡La fortuna favorece a los audaces!"
Plinio el Viejo, momentos antes de morir, en un acto de temeridad irreflexiva, durante la erupción del Vesubio que destruyó Pompeya.
Un día, hace muchos años, esta nota apareció colgada en el corcho de mi habitación. Mi padre estaba enfadado por algo que habíamos hecho o dejado de hacer...
Teoría: es cuando se sabe todo y nada funciona
Práctica: es cuando todo funciona y nadie sabe por qué.
En esta casa se unen teoría y práctica, o sea:
Nada funciona y nadie sabe por qué.
Era un tipo taxativo.
Este es un pincho caro y bastante laborioso de hacer para el aspecto final que tiene. Además mancha mucho. Pero el experimento merece la pena. El Gaucho es un bar que está en una bocacalle de la Plaza del Castillo, en Pamplona. Es pequeño, siempre está a rebosar, y la verdad es que se come muy bien. Después de unas cuantas visitas, he conseguido desentrañar mi pincho favorito. El secreto estaba... en la lechuga.
Ingredientes:
Elaboración:
Mientras limpias la cocina siempre puedes pensar en lo delicioso que estaba el conjunto. Atento, porque la salsa verde mancha mucho.
No hay fotos todavía, pero el domingo haré y actualizaré esta entrada.
Las postrimerías de San Valentín. Ella cogía un avión en Bilbao, él se quedaba en tierra, viéndola montar en el autobús. Los dos lloraban. Indudablemente, se trata de un amor a larga distancia, una entelequia insostenible. Él, surfero greñoso, teñido de rubio, con los pantalones cayendo y enseñando el calzoncillo, no podría presentar una imagen más desvalida. Hasta los rumanos se solidarizan con el tipo. Ella monta en el autobús, pero es un poco raro: no es la hora. Ni siquiera han tenido que reclamarle que se monte. No apuran hasta el último beso. Lloran impotentes, mirándose, separados por un cristal sucio de autobús, pero que ya es como un océano de ancho. El amor se desgaja. Mal asunto. No lloran porque los amantes se separan. Lloran porque no se quieren, porque no tienen el valor de dejarlo todo atrás e irse en pos de su amante, porque ninguno se atreve a dar el paso. Lloran porque en realidad no es amor y el duelo es todavía mayor.
Le queda una hora y veinte de viaje, siguiendo la puesta del sol. Y luego Londres o París.
Una página colectiva y ecléctica para comentar y apuntar cosas.
Si quieres curiosear, puedes consultar:
http://tira.escomposlinux.org
La tira ecol ha vuelto.